Me volví tranquilamente. Toda corriente encuentra su mar 🌸 (Muller 1828)

Como extranjero he llegado, como extranjero me vuelvo a ir. Para mí Mayo ha ondeado con ramos de flores. La muchacha habló de amor, su madre hasta de matrimonio, Y ahora el mundo está tan turbio, el camino envuelto en nieve.

De mi viaje no puedo elegir la hora de partida, tengo que encontrar el camino yo mismo en esta oscuridad. Una sombra de la luna es mi acompañante, y por los blancos campos busco las huellas de la fiera.

Quiero besar el suelo, atravesando hielo y nieve con mis lágrimas ardientes hasta que vea la tierra.

¿Dónde encontraré una flor?

¿Dónde verde hierba?

Las flores están marchitas el prado está tan pálido.

En el abismo más profundo me atrajo un fuego fatuo; Cómo encontrar una salida no se me aparenta difícil.

Estoy acostumbrado a andar confuso, cada camino lleva a su meta: Nuestras alegrías, nuestros anhelos, ¡Todas un juego de perdición!

Me volví tranquilamente. Toda corriente encuentra su mar, también cada pena su tumba.

Soñé con coloreadas flores como las que florecen en mayo; Soñé con verdes prados, con el gracioso canto de los pájaros.

Y cuando cantó el gallo, abrí mis ojos; Estaba oscuro y frío, los cuervos graznaban en el tejado.

Pero, en los cristales de la ventana,

¿Quién pintó esas hojas? ¿Os reiréis de los soñadores, que ven flores en invierno?

¡Cómo ha roto la tormenta el gris vestido del cielo! Los jirones de las nubes revolotean en fatigada lucha.

Y rojas llamas de fuego pasan entre ellas: ¡A eso llamo una mañana acorde con mis sentimientos! No es más que el invierno, ¡El invierno, helado y feroz!

Nadie quiere oírle, nadie le ve, y los perros gruñen al viejo.

Y él deja que todo ocurra como quiera, toca y su lira nunca está tranquila.

Viejo extraordinario, ¿Debo seguirte? ¿Querrás acompañar con tu lira mis canciones?

De mi viaje no puedo elegir la hora de partida, tengo que encontrar el camino yo mismo en esta oscuridad.

Pasará…

Fuentes:

Winterreise (Viaje de Invierno) Franz Schubert, poemas de Wilhem Muller.

Imágenes por orden de visualización:

1. Self-portrait. The night wanderer. Edvard Munch, 1924.

2. Habitacion en Brooklyn. Edward Hopper, 1932.

3. Habitación en Nueva York. Edward Hopper, 1932.

4. El beso. Edvard Munch, 1897.

5. La copa. Alejandra Caballero.

6. Oficina en una pequeña ciudad. Edward Hopper, 1953.

7. Habitación de hotel. Edward Hopper, 1931.

8. Self-Portrait after Spanish Influenza. Edvard Munch, 1919.

9. Mañana soleada. Edward Hopper, 1952.

10. Interior. Alejandra Caballero.

11. Hvile [Reposo]. Vilhelm Hammershøi, 1905.

12. Habitación en Brooklyn. Edward Hopper, 1932.

13. Sun in an empty room. Edward Hopper, 1963.

14. La soledad. Suso.

15. La grieta. Soledad Sevilla.

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